noticia
Mikel Madinabeitia

Atasco en el juego

13/03/2017 13:59 |0

La Real se frena en seco ante los rivales que se le dirigen a la yugular. Illarra necesita un socio

Una o dos veces, casualidad. Más de tres, causalidad. Aquella sensación que se percibía hace unas semanas se vuelve realidad. Si entendemos que el gol es la consecuencia del juego, convendremos en que la Real tiene un problema. Ha sufrido un atasco y eso es, para lo bueno y para lo malo, la clave de este deporte. Ese ofuscamiento se ha producido fundamentalmente en casa, donde los oponentes vienen con la lección aprendida y saben cómo frenarle en seco. La receta es clara: ir a la yugular. Y la yugular en la Real es Asier Illarramendi.

El juego de posición de los realistas necesita constantemente provocar superioridades detrás de cada línea, sobre todo al sacar el balón jugado desde atrás. Illarra es el tapón de la bañera, la peonza que equilibra el juego, el que ataca cuando los demás defienden y el que defiende cuando los demás atacan. Cuando los rivales le presionan con rabia hacen falta alternativas, paredes del colegio, aquellas jugadas de la infancia en las que salías del atolladero tirando de las leyes de la geometría. A Eusebio le urge encontrar a ese jugador que sepa convocar rivales para abrir espacios a sus colegas. El Eibar, el Villarreal y el Athletic, equipos que saben exprimir sus recursos, lo han aplicado en sus últimas visitas y todos ellos se marcharon contentos de Anoeta.

El que mejor podría adaptarse a ello por su capacidad camaleónica es Zurutuza, pero el alfil txuri urdin no es la estrella resplandeciente de la primera vuelta. Con un Yuri más apagado -y vigilado- y con un Juanmi que mete muchos goles pero que no es un nueve, parece que la Real tiene más debilidades que fortalezas cuando lo único que necesita es encontrar el pasillo ganador. El éxito o el fracaso reside, frecuentemente, en un breve detalle. Por tanto, se trata de confundir al rival, que pretende cerrar todas las puertas pero que puede dejar entreabierta una ventana. Entonces hay que acelerar.

A Juanma Lillo le gusta decir que “este juego consiste en ir generando superioridades a la espalda de la línea que te aprieta”. Para ello la figura clave es el tercer hombre, el jugador que se retrasa hasta la medular para desahogar a su compañero. ¿Quién puede hacer esa función en este equipo? ¿Quién puede ser el tercer hombre? ¿Zurutuza? ¿Xabi Prieto? ¿Oyarzabal? Ahora que por Anoeta van a pasar muchos rivales en apuros, con el cuchillo entre los dientes, me parece una de las claves. Quedan once jornadas e Illarra necesita un socio.

TEMAS

Noticias relacionadas

Lo más

COMENTARIOS

©REAL-SOCIEDAD

Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación. Si continúa navegando acepta su uso. Más información y cambio de configuración..

x